DISCULPA.
Me acerque a Jacob y el dio un paso adelante con cara de disculpa y arrepentimiento, trate de estar lo más enojada posible, pero era imposible yo no podía estar enojada con él.
-Emy, puedo hablar contigo.- Pregunto con un tono apagado.
-Eh, claro….- Le dije con voz un poco disgustada, todavía tenía los ojos llenos de lagrimas.
Mire a Edward y me asintió una vez, le sonreí y Jacob me tomo del brazo delicadamente me arrastro por la puerta y caminamos en silencio por el bosque.
-Aja, y que quieres hablar conmigo.- Por fin logre hablar, estaba juntando las palabras para poder decir algo, soné un poco disgustada.
Empezó a caminar deprisa y se detuve en frente de mí mirándome con sus profundos ojos negros, yo desvié la mirada y el agarro mi rostro e hizo que lo mirara.
-¿Emy?- Se le quebró la voz.
-¿Si…?.
-Discúlpame, no quise hacerte daño, me siento muy estúpido.- Dijo casi llorando.
-No quisiste, pero lo hiciste…- Dije a la defensiva.
-Lo sé y lo siento mucho, perdóname de veras, a veces no me controlo y….- Dijo mientras se le salía una lágrima, no pude evitar echarme a llorar.
-Jake no vuelvas a hacer lo que hiciste, por favor…-Dije con voz apagada, pase mi dedo sobre sus lagrimas para secarlas.
-Emy, te prometo que no lo vuelvo a hacer.- Dijo mientras que me limpiaba las lagrimas de mi rostro y me besaba dulcemente, le puse mis manos en su cintura y él me apretó a su cuerpo, estaba ardiendo, me estremecí, pero no me importo, se alejo de mi y se me quedo mirando mientras me acariciaba el rostro dulcemente.
-No puedo creer que tú eres mía.- Dijo con voz amable.
-Y yo no puedo creer que tú me eligieras a mí, habiendo tantas…-Dije un poco orgullosa de mi misma.
-Tú eres mi mundo, Emy, tú eres mi Emy.- Dijo mientras me besaba la frente delicadamente.
Me tomo de la mano y volvimos a la casa, Jacob se detuvo y yo hice un gesto de confusión.
-Me tengo que ir, volveré mañana temprano, vale?.
-Vale, Jake, te quiero.- Dije con un hilo de voz.
-Yo te quiero también, eres mi vida, no lo olvides.- Dijo mientras me besaba suavemente en los labios. Me sonroje y él me sonrió, mi corazón se iba a salir de mi pecho.
-No te va a dar un infarto, verdad.- Dijo con voz de broma.
-Eh… no… creo.- Dije con voz entrecortada.
Soltó una carcajada y se echo a correr entre los árboles, yo suspire y entre a la casa, Edward me miro y me dedico una media sonrisa y los demás estaban con cara de confundidos, ellos no sabían de lo que estábamos riendo.
-Que traman ustedes dos.- Pregunto Alice.
-Nada.- Dijimos al mismo tiempo y soltamos una risita.
-Ah.- Dijo confundida Bella.
-Emy, vamos arriba un momento?.- Pregunto Edward.
-Claro, Edward vamos.
Subimos las escaleras y fuimos a mi habitación nos sentamos en la cama y se puso a jugar con mi pelo.
-Y bien… lo perdonaste cierto?.- Pregunto con una gran sonrisa en el perfecto rostro.
-Como si no lo supieras…- Le dije enarcando una ceja.
-Bueno tienes razón, sus pensamientos sí que son fuertes, los escuchaba desde aquí eran casi gritos.
-Ah sí, y en que pensaba él?.- Pregunte con tono de curiosidad.
-Bueno, estaba aliviado y contento, el te quiere de verdad Emy, es como el amor que yo siento por Bella, sin barreras.- Dijo mientras me sonreía.
-Gracias por aconsejarme y consolarme, Edward es muy amable de tu parte.
-De nada, siempre cuenta conmigo Emy, eres mi hermana humana.- dijo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario