VISITA.
-Sí que te tardaste, Emy.- Dijo Emmett con una sonrisa picara en su rostro.
Le golpee el hombro con mi puño, pero creo que me dolió mas a mí que a él, hice una mueca de dolor, el soltó una carcajada.
-Solo me estaba despidiendo, Emmett, eso es todo.- Le explique.
-Sí, sí pero es la despedida más larga que eh visto.- Me dijo.
Edward no pudo evitar reírse.
Lo fulmine con la mirada.
Se carcajeo.
-Sí, sí muy gracioso, Emmett.- Le dije con tono de disgusto.
-Vale, vale, ya no te molestare mas.- Dijo rindiéndose.
Nos quedamos en silencio y Edward conducía muy deprisa, pero ya me estaba acostumbrada, se hacía de noche y me gruñía el estomago me moría de hambre, me imagine que Edward había leído mi mente porque paro en un puesto de comida, me miro y sonrió, me baje con él y me compro una hamburguesa, la devore y volvimos al auto.
Estaba muy cansada y Emmett me acurruco contra su pecho me puso una colcha para que no me diera frio y me quede dormida en su pecho, tuve un sueño muy extraño, soñé que estaba en el bosque, estaba buscando a alguien, y escuche a lo lejos una voz que me llamaba, me adentre más en la espesura del bosque y era Jacob que me llamaba, se veía enojado me acerque a él, pero él me decía que me alejara yo no le prestaba atención y me acerque más, el estaba temblando de pies a cabeza de un segundo a otro se convirtió en lobo y di un paso atrás pero estaba muy cerca, vi sus grandes garras sobre mi rostro y luego desperté de un salto, estaba jadeando, sudando, solo fue un sueño, me dije a mi misma.
-Emy, que te pasa?.- Pregunto Emmett con preocupación.
-No te preocupes, Emmett, solo tuve una pesadilla.- Le dije.
-Sí, pero que era lo que soñabas, repetías el nombre de Jacob una y otra vez.- Dijo.
Me sonroje, estaba hablando dormida.
-En serio hice eso?.- Le pregunte avergonzada.
El asintió.
-Parecías muy agitada.
-No te preocupes, solo fue una pesadilla.- Le dije.
Emmett me rodeo con sus brazos y me acurruco sobre su pecho de nuevo, me volví a quedar dormida, pero esta vez no hubo pesadillas.
Me desperté escuchando a una voz que me llamaba.
-¿Emy?.- Me Dijo Emmett.
-¿Emmett?, que pasa.
-Ya llegamos, tu sí que duermes.- Dijo mientras esbozaba una gran sonrisa.
Me levante y ya no estábamos en el coche, estábamos en una gran casa, se parecía mucho a la de los Cullen, estaba en un sofá acostada, supongo que Emmett me trajo hasta aquí, Alice estaba a un lado del sofá.
-Hola!.- Dijo mientras se acercaba.
-Hola, Alice, cuánto tiempo estuve dormida?.- Le pregunte.
-Exactamente, 12 horas, si que dormiste.
-Lo siento, es que no había dormido bien.
-No tienes porque disculparte, eres humana.- Bromeo Alice.
Me volví hacia Carlisle que estaba con 4 vampiros que no conocía, eran hermosos, blancos como la cal, altos, de ojos color ámbar, eran tres mujeres y un hombre.
-Emy, te presento a Tanya, Carmen, Eleazar y Kate.- Dijo Carlisle con tono amable.
-Mucho gusto- les dije.
-Así que tu eres la famosa chica lobo.- Dijo Tanya, era hermosa, tenia rizos rubios largos eran casi rosados.
-Eh, eso creo.- Fue lo único que pude articular.
-Oh, tienen otra humana como amiga, ustedes sí que son raros.- Le dijo Eleazar.
Carlisle se rio.
-Bueno, nos gusta estar con humanos, ella es una buena chica, no dirá nada a nadie.
-Ojala que lo que digas sea verdad, mi amigo Carlisle, no queremos problemas con los Vulturi de nuevo.- Dijo Kate.
-Ella no dirá nada, Kate, confía un poco.
-Está bien, Carlisle, se que tus intenciones no son malas.-Le dijo Carmen.
-Gracias por confiar.
-Bueno, yo solo pienso que es mejor que los Vulturi no se enteren, acuérdate que ellos no ofrecen segundas oportunidades, amigo Carlisle.- Le dijo Eleazar.
-Tranquilo amigo Eleazar, ellos no se van a enterar, si tenemos cuidado.
Eleazar me miro fijamente y después se volvió a Carlisle y le sonrió, Tanya se acerco a mí y me miro fijamente con sus ojos dorados hermosos y giro lentamente su cabeza.
-Ella sí que huele bien.- Dijo.
Me asuste un poco, pero mantuve la calma.
-Si lo sé.- Dijo Carlisle con tono amable.
Edward se acerco a mí, y me tomo la mano, lo siguieron Alice, Bella y Nessie.
-Tranquilo, Edward, no le hare daño.- Dijo Tanya mientras se alejaba.
-Eso espero.- Le gruño.
-Edward tu siempre con el instinto de proteger a las personas, eso es lo que me gusta de ti.- Le dijo con voz picara.
Edward le sonrió y Bella lo fulmino con la mirada, no pude evitar reírme. En ese momento sonó mi teléfono, mire el identificador de llamadas y era Jacob, mi corazón se acelero e inmediatamente conteste.
-Hola, ¿Jacob?.- Conteste.
-Emy, si soy yo, sigues viva, no te han hecho nada?
-Jake, tranquilízate un poco, estoy bien sana y salva.
Se escucho un suspiro.
-Bueno solo llamaba para ver si estabas bien y para escuchar tu voz.
-Te extraño, Jake.
-Y tú no sabes cuánto te extraño yo, bueno tengo que irme, voy a casar con la manada.
-Vale Jake, regresaremos a casa mañana, Te quiero.
-Vale, yo también te quiero.
Colgué el teléfono y me volví hacia Edward ahora estaba más calmado así que me solté de su fría mano.
-Bueno, es un placer que hayan venido de visita, amigos, aquí tenemos una habitación donde la chica puede dormir.- Les explico Carmen.
-Gracias, mañana regresaremos a Forks, no vamos a estar mucho tiempo.- Le dijo Carlisle con voz tranquila y amable.
-Oh, porque tan pronto, pueden quedarse el tiempo que quieran.- Le dijo Tanya.
-Gracias, pero no podemos, tenemos que irnos mañana, digamos que porque alguien no puede estar separada de otra persona.- Dijo Edward mientras me miraba.
Me sonroje y Tanya me miro por un momento.
-Ah, y tienes algún amado por ahí.- Me pregunto.
-Eh, si, si tengo.
-Wow, que rápida eres, y a quien se debe a un insignificante humano o otra cosa.- Dijo con curiosidad.
-Es Jacob, el licántropo que conociste el año pasado.- Bella contesto por mí.
Suspire.
-Sí, es Jacob.-Le dije.
-Oh, qué ironía, vives con vampiro y un novio licántropo, quien lo diría.- Dijo mientras soltaba una carcajada.
Reí histéricamente.
-No tienes hambre, Emy.- Me susurro Carlisle al oído.
-Emm, algo, Carlisle.
-Bueno, iré a buscarte comida, porque veo que aquí no hay.- Me dijo Carlisle con amabilidad.
-Vale, gracias, Carlisle.
-No hay de que, cariño.- Me beso la frente y Carlisle y Esme salieron disparados por la puerta, todo se quedo en silencio, después de tres minutos, volvieron don una pequeña caja de McDonald´s, me la entregaron y yo le sonreí, me la trague, estaba agotada.
-Emy, si quieres puedes dormir un poco.- Me dijo Alice.
-Vale, está bien, estoy un poco cansada.- Dije mientras bostezaba.
Alice me acompaño hasta una habitación grande, llena de polvo, se veía que nunca la habían usado, me dirigí a la cama que estaba en el centro de habitación, me tire a la cama y Alice se acostó conmigo, empezó a tararear una canción y cerré los ojos, me quede dormida, y tuve el mismo sueño, estaba en el bosque, y escuche la voz de Jacob, me acerque y el estaba temblando y me decía que me alejara pero yo no le prestaba atención, me acerque más y él se transformo, pero esta vez siguió es sueño, después de que se transformo yo estaba muy cerca, y me hirió, tenía todo el brazo lleno de sangre, y él se acerco a mí en su forma de lobo y paso su lengua por mi brazo, después salió corriendo entre los árboles y un minuto después volvió en su forma humana, estaba llorando, veía su tristeza en sus ojos, se acerco a mí y en ese momento desperté con un grito ahogado, jadeando y tenía mi mano sobre mi brazo inconscientemente, Alice estaba ahí, mirándome, me imagine que había estado toda la noche mirándome dormir y hablar dormida, me sonroje.
-¿Emy?, estas bien.- Pregunto un poco preocupada.
-Sí, sí, Alice, estoy bien, solo tuve un mal sueño.
-Creo que me di cuenta de eso, te retorcías una y otra vez pronunciando el nombre de Jacob.
-Lo siento, si te preocupe.- Le dije un poco apenada.
-No te preocupes.- Me dijo sonriendo.
-Vale, lo siento.- Dije de nuevo.
-Pero que sueñas tanto, que te pone así?- Me pregunto con curiosidad.
-Bueno, Alice, sueño que estoy en un bosque buscando a Jacob y cuando lo encuentro parece enojado y se transforma y yo estoy muy cerca y me lastima.
-Oh, Emy, ojala eso no paso, estar con un hombre lobo es un riesgo, ellos a veces no se controlan y si estas muy cerca…- Dijo con un suspiro.
-Sí, eso no lo sabía, ellos se transforman cuando se enojan o algo así?- Pregunte con curiosidad.
-Sí, ellos si quieren se transforman, pero cuando están enojados no hay nada que los detengan, solo si se controlan muy bien.
-Ah.- Fue lo único que pude decir, tenía un nudo en la garganta.
-Ven, Emy, ya es hora de regresar a casa.
-Al fin!.- Le dije.
Ella se rio entre dientes, me agarro por el brazo y me saco de la habitación me arrastro hasta la sala principal, donde estaban todos.
-Buenos días, dormilona.- Me saludo Emmett estaba con Rosalie en el sofá.
-Buenos días, Emmett.
El rio entre dientes y me guiño el ojo.
-Cariño, lista para irnos.- Pregunto Esme.
-Sí, ya estoy lista.
-Bueno pues vámonos.- Me animo Carlisle.
Salimos y en vez de irme con Edward, esta vez me fui con Jasper y Alice, yo iba sola en la parte de atrás, viendo como se tomaban de las manos y se susurraban cosas el uno al otro, se veían bien, pero a veces me hacia extrañar mucho a Jacob, estaba impaciente por llegar, me moría de ganas de verlo, todavía faltaba menos de medio camino, paramos varias veces por mí, para comer o ir al baño, a veces desearía no ser tan humana.
-Ya vamos llegando.- Dijo Jasper mientras señalaba un aviso que decía bienvenido a Forks.
Me sentí aliviada, suspire y espere a que llegáramos.
Llegamos al fin y yo brincaba de felicidad.
-¿Jasper?.
-¿sí?, Emy, que pasa.- Me pegunto.
-Puedo quedarme esta noche en casa de Jacob?.- Pregunte un poco apenada.
-Claro, si quieres… te puedo dejar ahí y te busco por la mañana.- Dijo con una sonrisa.
-Vale, vale, gracias.- Casi grite de entusiasmo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario